InicioREPORTAJES



Alejandra Mariner
No deja de ser paradójico que me los encuentre a todos en plena vorágine de llamadas que atender, plazos que cumplir, artículos que embalar, envíos que realizar, cargamentos que acometer… y que aún así, la práctica totalidad de los pocos artesanos cerámicos que subsisten en esta localidad azulejera reconozcan que su oficio y su negocio está condenado a extinguirse.
Y es que, a priori, los números no dejan lugar a dudas: hace poco más de una década, la cifra de los talleres cerámicos artesanales en Onda superaba la quincena. Entre ellos, los pertenecientes a artistas tan conocidos como Joaquín Puchal, Salvador Vives, Antonio Sorolla, Rafael Diago, Corella, Ana Gimeno, Salvador Aguilella, Vicente Adelantado, Bosco Pérez, Manolo Abad, Vicente Aguilella, Bordonau, Vicente Insa, Castro Blasco, o Manolo Safont, cuya firma y reputación era tan conocida como apreciada en multitud de ciudades tanto dentro como fuera de este país.

De ese valioso elenco, hoy sólo quedan seis representantes en activo que perpetúan el oficio con plena dedicación, pero sin dejar de lado cierto pesimismo cuando se les pregunta por el futuro.

No te dejes engañar, que ahora estamos hasta arriba de trabajo por la campaña de Navidad, pero durante el resto del año, los pedidos van cada vez a menos”, comenta la propietaria de Alfarería Artística Irene Molina. No obstante, otros como Ximo Safont o Alicia Boronau, consideran que el nivel de encargos es “bastante bueno” y el trabajo no decae “quizá precisamente porque somos pocos a repartir”, puntualizan.

Así, pues, es época de realizar regalos para las empresas y detalles que encargan otras instituciones como la diputación, ayuntamientos, la Cámara de Comercio, entidades bancarias, e incluso la universidad.


Pasada de moda
Pero quitando lo puntual, es obvio que el nivel de ventas ha caído de forma sustancial durante los últimos años por diversas razones. La primera y fundamental, como reconocen todos, es porque la artesanía “ya no está de moda”.
El titular de Cerámica Sajironda, Salvador José, lamenta que “hoy lo artesanal apenas se aprecia porque cualquier tienda vende artículos de cerámica a precios ridículos, ya que todo son copias hechas de cualquier forma”. De igual forma, Miguel Tolosa critica que “no existe ninguna regulación para evitar los plagios, ni interés por crearla”. “La artesanía ha caído en cierto desencanto que se agrava cuando ves que los intermediarios se llevan el verdadero beneficio económico de vender tus productos y a ti sólo te llega una ínfima parte”, añade Tolosa.

Junto al factor de la actualidad y el económico, el sacrificio laboral es otra de las condicionantes que encamina al sector a su desaparición.

“Aquí no hay horas”, dice Lola Bordonau. “Es mucho más fácil, cómodo, descansado y rentable trabajar en cualquier azulejera antes que hacer artesanía, por eso quedamos tan pocos. Aparte, la cerámica es la hermana pobre de la pintura”, comenta Francisco García. Además, él mismo, quien también da clases en la Escuela de Cerámica que se ubica en el Museu del Taulell Manolo Safont, reconoce que los cerca de 60 alumnos inscritos van con la intención de aprender porque les gusta pero no para dedicarse a ello profesional o empresarialmente.

Pero el tener mayor o menor venta también depende de otras cosas como no quedarse anclados en el pasado, tal y como explican Alicia y Lola Bordonau.

Antes era distinto pero hoy, los que debemos adaptarnos al mercado y ofrecer las máximas facilidades somos nosotros y tampoco podemos depender de que vengan a buscarnos”, aseguran. Por ello, desde Cerámica Hermanas Bordonau piensan que la promoción e identidad propia son fundamentales y personalizan su trabajo a la vez que ofrecen un cuidado especial en el embalaje y presentación de los productos que elaboran.


Asociacionismo imposible
Curiosamente, la opinión es unánime cuando se les pregunta sobre la idea de asociarse entre ellos por aquello de que la unión hace la fuerza. La respuesta inmediata es que no hay ninguna posibilidad al respecto.
Es bastante difícil porque cada uno quiere una cosa y sería prácticamente imposible ponernos de acuerdo a la hora de tomar decisiones”, comenta Francisco García.

Hay mucha mente cerrada”, apunta Alicia Bornonau. “Demasiadas envidias, esto es la selva”, lamenta Miguel Tolosa.
Irene Molina y las hermanas Bordonau, sin embargo, sí pertenecen a la Asociación de Artesanos de Castellón y ven beneficiosa esta unión de ámbito provincial, pero también descartan impulsar algo parecido dentro de la localidad.
Como para secundar esta creencia cabe recordar que, hace dos años, en Ribesalbes se llegó a crear una entidad para aglutinar a este tipo de talleres pero que no llegó a cuajar y se deshizo a los pocos meses.

Futuro incierto
Como conclusión, todos estos profesionales opinan que los talleres cerrarán definitivamente sus puertas cuando simplemente lo decidan o se cansen de este tipo de vida porque ni siquiera ellos mismos aconsejan a sus descendientes que retomen el negocio familiar, tal y como señalan Ximo, Miguel, e Irene.

Algunos, como Francisco, Salvador, Alicia y Lola, incluso se ven dentro de unos años “tras una vitrina”, pintando algún plato o jarrón y explicando a los turistas cómo se creaba, pintaba y cocía a mano una pieza de cerámica, para que nadie llegue a olvidar del todo a los artesanos que, todavía hoy, crean estas verdaderas obras de arte.


LAS DROGAS
Muchas graciasInserción de anunciosForoSuscripcionesContactoPrivacidadQuienes somosColabora