InicioOPINIÓN

La inmigración es una oportunidad no sólo para las personas que viven o aspiran a vivir con nosotros, sino también para el desarrollo de España. Pero debe estar basada, al igual como hemos conseguido el desarrollo y el bienestar alcanzado por los españoles, en el respeto a las normas de convivencia, en el trabajo, en pagar todos los impuestos y cotizaciones.

El inmigrante debe aprender que los derechos y el nivel de bienestar del que puede disfrutar en España, la educación de sus hijos y la atención sanitaria de primer nivel, son fruto del trabajo y la lucha de generaciones de españoles. Nadie nos ha regalado nada.

Por eso es necesario que regulemos urgentemente la inmigración en España, para no comprometer los logros alcanzados por la sociedad española tras lustros de trabajo y sacrificios. Hay que involucrar a los inmigrantes en un proceso de integración, en el que todos vamos a salir beneficiados.

Mariano Rajoy, si es elegido Presidente del Gobierno, de forma similar a como hacen en Francia, Bélgica, Holanda y Reino Unido, creará el Contrato de Integración. Un documento formal, que plasmara el compromiso mutuo del inmigrante y de la sociedad española en favor de su integración. Mediante este contrato el inmigrante se comprometerá a cumplir las leyes y a respetar las costumbres de los españoles, a aprender la lengua, a pagar sus impuestos y cotizaciones como todos los demás, a trabajar activamente para integrarse, y a regresar a su país si durante un tiempo no lograr encontrar empleo.

España se comprometerá a conceder al inmigrante los mismos derechos y prestaciones que a un español, a ayudarle en su integración, a respetar sus creencias y costumbres, siempre que éstas no sean contrarias a las leyes españolas, a enseñarle la lengua, a ayudarle y formarle para encontrar empleo, y a colaborar en su retorno si carece de empleo y de medios. Recordemos que solo en enero, según los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, hemos tenido 132.378 parados más.

En cambio, Zapatero ha convertido ha España en un coladero para la inmigración ilegal, ha provocado un ‘efecto llamada’ con la regularización masiva y todos los ciudadanos se han dado cuenta de la incapacidad de su Gobierno para gestionar un asunto que debería ser una gran oportunidad, y que él ha convertido en un problema.

Vicente Ramón Peris
Secretario Ejecutivo de Participación Ciudadana
e Inmigración del PP de Onda.

Una España progresista
Contenedores y parques solares
PP: Museu del TaulellBuzón de sugerenciasInserción de anunciosForoSuscripcionesContactoPrivacidadQuienes somosColabora