InicioOPINIÓN

31-01-08.- Falta poco más de un mes para que se celebren las elecciones generales y creo que es un buen momento para hacer balance de los cuatro años del gobierno socialista, presidido por José Luis Rodríguez Zapatero. Cuando escribí del primer aniversario de la nueva victoria del PSOE, tras ocho años de gobierno del PP, me refería a que era un período para la esperanza. Una esperanza que se ha ido cumpliendo, pero todavía se abre otra época de esperanzas de avanzar en el progreso y la modernidad de España.

Frente a eso, el PP, que nunca ha acabado de digerir la derrota del 14 de marzo de 2004, continúa en la estrategia de la mentira. Nos mintieron para involucrar a España en la guerra de Irak, con datos falsos para enviar a nuestros soldados al conflicto, algo que no ha reconocido nunca José María Aznar, y ahora dice que Zapatero mintió sobre la negociación con ETA, cuando siempre se ha hecho de forma transparente y con la aprobación del Congreso de los Diputados.

En Onda, tenemos ejemplos abundantes de las continuas mentiras del PP, que sólo buscan transmitir una mala imagen de la ciudad, desgastar al equipo de gobierno municipal y sembrar la confusión. Sin ir más lejos, en el último Pleno, el portavoz popular, Salvador Aguilella, se empeñó en decir que la interventora puso un reparo en su informe sobre el expediente de gasto plurianual para el proyecto de Regenaración urbana, económica y social del centro histórico de Onda, para la integración en el desarrollo global del municipio, el proyecto más importante y ambicioso que ha presentado nunca el Ayuntamiento de Onda y que esperamos nos conceda el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Tuvo que ser la misma interventora la que aclarara que no había ningún reparo y que sólo había una advertencia, que ya se había subsanado en la propuesta de acuerdo. Aguilella, en cambio, se negaba a reconocerlo y siguió en sus trece.

Es la actitud general del PP. Se aferran a los tópicos como el agua, el AVE, una situación económica que dibujan desfavorable, la hipotética rotura territorial de España o de la familia. A partir de aquí se refugian en el victimismo y la discriminación, pero no hacen nada donde gobiernan, especialmente en la Generalitat, que tiene las arcas vacías.

En cambio, el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, como el equipo de gobierno de Onda, trabajamos en positivo para avanzar. El gobierno del PP aprobó el plan hidrológico nacional (PHN), que debía traer 80 hm3 de agua a la Comunitat Valenciana con un hipotético trasvase del Ebro, un proyecto que era económicamente inviable, porque no cumplía las condiciones medioambientales de la Unión Europea y, por tanto, no hubieran llegado las subvenciones. Pero el gobierno de la Generalitat invierte millonadas en publiciad e imagen, algunas destinadas a descalificar las soluciones del Gobierno de España, que ya ha conseguido traer a tierras valencianas esos 80 hm3, que antes de que finalice 2008 pasarán a ser 120 hm3.

En cuanto al AVE, se ha pasado de cero kilómetros puestos en servicio durante el gobierno de Aznar a 775 km en marcha en los cuatro años de gobierno sociaalista. También se ha dado un gran impulso a las obras que traerán el alta velocidad a la Comunitat Valenciana, que parecía que lo había construido Francisco Camps, ya que se fotografió junto a una locomotora del AVE en 2003, cuando aún no habían comenzado las obras. En la provincia de Castellón se ha invertido en infraestructuras 430 millones de euros en cuatro años y se han puesto las bases para que el AVE llegue también aquí.

Desde luego no se rompe España, como se ha demostrado con la reforma de los estatutos de autonomía, todos apoyados por el PP, excepto el de Catalunya. Ni se ha roto la familia, que cuenta con más apoyos desde que gobierna el PSOE: cheque bebé de 2500 euros, Ley de Dependencia o conciliación de la vida laboral y familiar. En cuanto a la violencia de género, se han creado 83 nuevos juzgados con el gobierno socialista. En la justicia en general, se ha pasado de 518 juzgados con el PP a 1089 con el PSOE.

Las grandes cifras económicas son demoledoras: un índice de crecimiento económico con el PP de 2'9 a 3'7 con el PSOE y un superávit presupuestario de 13.662 millones de euros con el gobierno socialista, frente a los 1644 millones con el gobierno de Aznar. En la época del PP la inflación era de 3'3 y ahora con el PSOE está en 3'2 por las últimas puntas infalcionistas, pero todavía por debajo.

La prueba de que hay reservas a pesar del repunte inflacionista procedente del exterior es que se ha pasado de 15.000 millones de euros en la caja de la Seguridad Social a los 45.000 millones de euros actuales. Ésta es una garantía de que todos cobrarán sus pensiones, que se incrementarán al igual que las prestaciones, si vuelve a gobernar el PSOE con Jose Luis Rodríguez Zapatero al frente.

Enrique Navarro Andreu

Alcalde de Onda


España 2000
PP: Todo un acierto
PP: Museu del TaulellBuzón de sugerenciasInserción de anunciosForoSuscripcionesContactoPrivacidadQuienes somosColabora